Por Juan Carlos Hernández Ascencio
Todos comunicamos, pero no todos nos damos a entender bien, pues la comunicación tiene un proceso, una metodología, una verdad comprobable, una estructura que determina credibilidad, aceptación y muchas veces lleva a la acción a las personas, claro, según el tema. La comunicación y poder se encuentra a partir de los inicios del hombre y su proceso de organización social.
En el proceso de comunicar lo que se dice debe ser razonablemente cierto y dentro de la realidad de los hechos probables, probados y consumados. No tendría sentido hablar de temas explícitamente contrariados entre la verdad y la mentira, entre lo real y la fantasía, pues entonces se estará comunicando, si, pero sin bases o fundamentos ciertos, y a eso se le puede llamar engaño, manipulación o simplemente falta de ética. Si usted desea poner otro calificativo, hágalo.
Hoy dia, y para bien, los medios de comunicación son cajas de resonancia de las temáticas buenas, pensadas que el funcionariado público acierta en informar y compartir datos que ayudan a estructurar una decisión. Se ha dicho una y otra vez, que, si algo no funciona en México, es la polarización de temas entre la sociedad y que cada vez más demanda demostración de rendición de cuentas de su gobierno, no en todo, no en todas las veces, pero si al menos, en lo que le atañe, le interesa a priori.
Es por ello, que entonces la comunicación juega un papel determinante por lo que quienes la replican se hace luego de interés para generar confianza en la sociedad. Hoy día se discute y mucho se ha difundido ante la opinión publica el tema de la situación actual del país, y mire usted que fluyen diversos contenidos que no reflejan ciertamente lo que vemos y sentimos con lo que se trata de explicar a toda costa de la evidente realidad, no encaja el dicho con el acontecer.
Entorno a ello, a la posible aprobación se ha volcado, la imperante necesidad de comunicar con asertividad y para entenderlo mejor, les comparto lo que diceAlberty y Emmons (1978), la definen como: La conducta que permite a una persona actuar con base a sus intereses más importantes, defenderse sin ansiedad, expresar cómodamente sentimientos honestos o ejercer los derechos personales, sin negar los derechos de los otros.»
Esto por no hablar de la atrofia de las personas que no pueden, quieren o saben hablar con el interés de ser asertivos, proactivos, propositivos, bueno de que los de unos y otros si que los hay. Comunicar entonces no es fácil, sobre todo cuando no se desea hacer con buena intención. Usted sabe y conoce personas así en el dia a día.
Lo menos que podemos hacer es estar atentos pues la opacidad no es una buena idea que se deba establecer como algo normal, porque no es pertinente, pues hay que recordar que al dejar hacer y dejar pasar, se puede caer en omisiones y lo mejor es quedebe contar con toda certeza, donde se busca crear un ambiente seguro para el diálogo y la colaboración.
Todo esto que escribo, es por los últimos acontecimientos que circulan ante la opinión pública, entre dimes y diretes que no acaban de posicionarse como dichos cierto o del todo aceptables, por ello la comunicación no es regla de la realidad.
Siguiendo a Max Weber: “se diría que la legitimidad de un régimen político descansa en un proceso de comunicación orientado a socializar los sentimientos afectivos, las premisas racionales, las creencias religiosas o las expectativas de determinadas consecuencias-intereses que garantizan la existencia y reproducción de los diferentes tipos de dominación.” *
Ante ello, antes de dar retroalimentación, es fundamental construir una base de confianza y establecer rapport (una conexión empática y respetuosa), así como ser coherente entre lo que se dice y se hace, mostrar respeto y empatía, nos queda solo estar atentos y ser analíticos, ante la marea de información que se día a dia, hacer discernimiento en su justo medio, nos vendrá bien. ¡Hágale pues!
* (1979: 27). Reflexiones sobre la comunicación política. Espacios Públicos, 14(30),85-101.[fecha de Consulta 9 de Septiembre de 2022]. ISSN: 1665-8140. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=67618934007
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