Por: Lic. Oscar Arturo Herrera Estrada
A todos nos urge que pronto se resuelvan los graves problemas que enfrenta la población de nuestro grandioso estado de Jalisco. Son nuestros principales retos y todos debemos involucrarnos: autoridades, sectores educativos, religiosos, sector privado y público, para que procuremos las soluciones más efectivas. ¡Esto sí es posible!
Nuestro país y nuestro estado nos requieren, pero unidos.
Como me comprometí, iniciaré una por una, con claridad y respeto, la exposición de mis propuestas de solución.
Primer tema: El agua altamente contaminada
En lo referente al problema del agua con altos niveles de contaminación que, desde hace más de un año, llega a nuestros hogares, es necesario recordar los antecedentes. Desde febrero del año 2020, argumentando la gravedad de lo que acontecía —cientos de enfermos renales y con graves infecciones, sobre todo infantes de las poblaciones aledañas a la Ribera de Chapala— y pronosticando el problema para quienes habitamos en la Zona Metropolitana de Guadalajara, como diputado de la LXII Legislatura tuve a bien presentar una importante iniciativa. En ella se logró que la totalidad de los legisladores votaran a favor de exhortar al gobernador de Jalisco en turno a emitir la «Declaratoria de emergencia sanitaria por la gran contaminación del Río Lerma-Santiago y el Lago de Chapala»; sin embargo, el mandatario se negó a hacerlo.
La declaratoria de emergencia sanitaria sí representa la solución ideal. De esta forma, todos los gobiernos —y los industriales que contaminan— desde el Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit, así como el Gobierno Federal, asumirían su responsabilidad para no permitir más afectaciones y destinarían mayores recursos para la descontaminación.
Lo más importante es que, bajo ninguna circunstancia, se continúe contaminando. A Jalisco llega el agua con un alto grado de toxicidad y en el estado, con la presencia de industrias irresponsables, esta situación se agrava. Esto constituye ya un grave problema de salud pública.
Sabemos que existen diversos métodos tecnológicos y biotecnológicos para limpiar las aguas de los graves contaminantes biológicos y metálicos, con experiencias exitosas en el Estado de México, en Colombia y en muchos otros países.
No obstante, lo realmente trágico es que, mientras se sigan contaminando los cuerpos de agua, el problema continuará indefinidamente. La vigilancia debe ser permanente y las multas tienen que ser severas y efectivas.
La autoridad, sin demora, sin omisión y sin corrupción, debe hacer valer nuestro derecho humano de tener acceso al agua verdaderamente potable. Cada industria o rastro debe contar con sus propias plantas o métodos de tratamiento, y el vital líquido debe ser reusado o reutilizado por ellos mismos.
Segundo tema: El problema de la recolección de basura
No basta con que la autoridad se aboque a recolectar los desechos cada semana o cada tres o cuatro días. En verdad logran limpiar cada barrio o colonia; sin embargo, al cabo de unos minutos, personas irresponsables comienzan a tirar bolsas de basura, muebles viejos e incluso animales muertos.
Mientras no se coloquen cámaras y no se mantenga una vigilancia constante en estos sitios, que además de dar un mal aspecto generan olores fétidos, y mientras no se hagan efectivos los cobros de multas a quienes tiran la basura irresponsablemente —como ya se lo he planteado a la presidente municipal, pero no ha querido escuchar—, este problema también seguirá sin fin.
Tercer tema: La cultura del autocuidado, la autoprotección y los buenos valores
En lo referente a la gran necesidad de promover la cultura del autocuidado y la autoprotección —para estar más seguros y mejor orientados—, así como los buenos valores entre las nuevas generaciones, es imperativo que, además del necesario y obligado trabajo de los padres de familia, se realice una labor muy coordinada, permanente y contundente entre los sectores educativo, religioso, privado y público.
Esto es fundamental para rescatar lo mejor de nosotros como seres humanos y vivir en ambientes más sanos, con una mejor calidad de vida y fortaleciendo valores como el respeto, la gratitud, la no violencia y la cultura de paz. Se deben utilizar las redes sociales a nuestro favor, promoviendo mensajes positivos, talleres, charlas y actividades constructivas.
En verdad, es mucho lo que podemos hacer si, en lugar de soberbia y de mantener los obstáculos existentes, asumiéramos actitudes más humildes, empezando por nuestras propias autoridades.
Agradezco mucho el favor de su atención. En el próximo artículo, si me lo siguen permitiendo y ustedes me continúan leyendo, presentaré un análisis muy objetivo referente a la siguiente interrogante: la alternancia en nuestro país y en nuestro estado de Jalisco, ¿realmente representa un avance o un retroceso?
Gracias.
Su servidor, Lic. Oscar Arturo Herrera Estrada
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