Redacción.- La imagen que circula estos días resulta particularmente incómoda para el PAN Jalisco: Juan Pablo Colín frente a su sede estatal, con micrófono en mano, mientras al fondo se exhiben facturas con el sello de “DEUDA” y se cuestiona la transparencia que tanto pregonan. “Agua sucia, deudas claras. La hipocresía no se justifica.”
Según fuentes provenientes de ex dirigentes estatales, ex integrantes del Comité Estatal y ex diputados del PAN, un círculo de líderes históricos que contribuyeron a llevar al partido al gobierno de Jalisco, el contraste entre el discurso público y la realidad interna es alarmante. Mientras el PAN exige soluciones para la crisis del SIAPA, agua contaminada, adeudos millonarios y falta de rendición de cuentas, es un hecho que diversas autoridades ya iniciaron investigaciones sobre posibles irregularidades en el manejo de recursos partidarios.
De acuerdo con estos trascendidos y versiones de ex líderes panistas, desde hace años el presupuesto del PAN Jalisco se habría desviado mediante facturas sin respaldo material, simulaciones de compras y contratos que no corresponden a operaciones reales. Esto incluye la búsqueda de posibles nexos con estructuras como la red “El Caballito” (desmantelada por la FGR), dedicada a la emisión de facturas falsas con presencia en Jalisco.
Según las mismas fuentes del círculo de ex dirigentes, el magistrado Laurentino López Villaseñor sería hermano de uno de los detenidos en esa red y su entorno habría fungido como proveedor de facturas apócrifas. Esta información está por confirmar en su totalidad, pero coincide con el inicio de pesquisas federales sobre estos esquemas. El control actual del partido estaría concentrado en un grupo reducido: Juan Pablo Colín, Manuel Rojas y Julio Hurtado.
La voracidad atribuida a este grupo, según denuncias de estos ex líderes panistas, es tal que no envían recursos suficientes a los comités municipales ni realizan actividades efectivas para promover al partido. No hay militancia activa, no hay estrategia territorial real. “El PAN está muerto, lo desangran mediante facturas”, es la frase recurrente entre quienes construyeron la alternancia pasada y hoy observan con indignación el vaciamiento interno.
Mientras exigen descuentos del 80% a usuarios del SIAPA por agua sucia y claman por transparencia en lo público, en casa aplicarían, según estas fuentes de ex dirigentes, ex comités y ex diputados, la regla contraria: deudas selectivas, facturas opacas y un partido convertido en cascarón vacío.
Es un hecho verificable que las investigaciones ya iniciaron por parte de autoridades federales y locales. Los trascendidos y las voces de este círculo de líderes históricos pintan un panorama preocupante de doble discurso. Jalisco merece una oposición fuerte y creíble, no un partido desangrado desde dentro.
La Verdad Jalisco continuará fuerte siguiendo el desarrollo de estas investigaciones con rigor. La ciudadanía exige claridad tanto en el SIAPA como en los partidos que aspiran a representar una alternativa real de gobierno.
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