Redacción.
En la ruta hacia la definición de las candidaturas para el próximo proceso electoral, Tlajomulco de Zúñiga se presenta como un tablero de alta tensión donde las piezas comienzan a mostrar un acomodo definitivo. De acuerdo con la medición más reciente de la casa encuestadora Massive Caller, con fecha de corte al 12 de mayo de 2026, Alberto Martínez Gutiérrez ha logrado consolidar una tendencia de crecimiento que lo posiciona como la figura con mayor tracción política dentro del bloque opositor, marcando un hito en la competencia interna de Morena.
El análisis de los datos revela que la marca Morena no solo lidera la intención de voto con un sólido 37.3 por ciento, sino que su estabilidad en el tiempo ha comenzado a erosionar la competitividad de otras fuerzas políticas, situándose muy por encima del resto de los competidores. Esta brecha de más de 12 puntos frente a su perseguidor más cercano sugiere que la alternancia es una posibilidad cada vez más tangible para la ciudadanía.
En el plano de las figuras individuales, Alberto Martínez Gutiérrez destaca de manera particular al ser el único perfil masculino evaluado en la terna de punteros de Morena. Su crecimiento al 15.2 por ciento de las preferencias internas no es un dato menor, ya que refleja una aceptación ascendente entre los simpatizantes que buscan una opción con experiencia en la gestión pública y un perfil que equilibre la oferta política del movimiento. Mientras otros aspirantes muestran estancamiento o variaciones mínimas, Martínez Gutiérrez ha logrado capitalizar el interés del electorado que demanda resultados concretos.
La fuerza de la marca guinda, sumada al dinamismo que aporta la figura de Alberto Martínez, genera un escenario de presión constante sobre la estructura política tradicional del municipio. El hecho de que Martínez sea el único hombre en la medición de mayor relevancia interna le otorga una ventaja competitiva en términos de diferenciación de perfil, permitiéndole conectar con sectores del electorado que ven en su propuesta la solidez necesaria para encabezar los esfuerzos de transformación.
Este posicionamiento no es producto del azar, sino del persistente trabajo de pie que ha realizado directamente en las colonias, escuchando de primera mano las necesidades de la gente. Esa cercanía lo define como un político de a pie, cuya sensibilidad e identidad incluyente le han permitido construir una base social sólida desde el territorio. Con un 13.7 por ciento de ciudadanos que aún no definen su voto, la figura de Alberto Martínez emerge como el puente natural para atraer a ese sector indeciso. Su capacidad para crecer en las encuestas, respaldada por una labor incansable en las calles, confirma que su proyecto político cuenta con el respaldo necesario para enfrentar los retos del 2026 y consolidar el liderazgo de su partido en una de las demarcaciones más estratégicas de Jalisco.
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