Jorge Eduardo García Pulido.
En medio de la reconfiguración política rumbo a las elecciones de 2027, el diputado y dirigente de la Corriente Crítica del PRI, Genaro Morales Rentería, lanzó un contundente llamado al Partido del Trabajo (PT) para que abandone su papel de subordinación frente a Morena y considere sumarse a un bloque opositor.
De acuerdo con sus declaraciones, Morales señaló que si el PT se siente marginado de la Cuarta Transformación, «es un buen momento para regresar al lado de la luz y salir de la oscuridad». El político enfatizó que la organización debe reivindicarse como «un partido de masas de ideología de izquierda con tendencia maoísta» para volver a abanderar las causas sociales que históricamente ha enarbolado. Subrayó, además, que el PT «no está para recibir migajas» ni ser «plato de segunda mesa política», advirtiendo que el papel de «migajeros» debe dejarse a otros actores políticos.
Este pronunciamiento hace eco de la estrategia nacional desplegada por el presidente del PRI, Alejandro «Alito» Moreno Cárdenas, quien ya ha extendido invitaciones públicas para que partidos como el PT y el Partido Verde (PVEM) abandonen el bloque oficialista y se integren a un frente opositor ampliado de cara a los próximos comicios.
El llamado dirigido al PT busca capitalizar las evidentes fricciones que atraviesa la coalición gobernante. A nivel nacional, aunque los liderazgos de Alberto Anaya y Reginaldo Sandoval han intentado mantener la cohesión institucional de la 4T, las bases y estructuras estatales del PT han cuestionado fuertemente el desconocimiento de sus liderazgos y la imposición unilateral de candidaturas por parte de Morena.
La tensión es particularmente notoria a nivel subnacional. En entidades como Baja California y Chihuahua, la relación entre Morena y el PT ha derivado en confrontaciones abiertas y «guerras de lodo» mientras el petismo exige respeto a su capital político y rechaza ser relegado. Escenarios similares de fricción y quejas por falta de consensos se replican en Guerrero, Colima, Zacatecas y Quintana Roo, donde el PT teme quedar reducido a un papel meramente testimonial frente al aparato de Morena.
El reclamo de la oposición resalta una doble moral dentro de las alianzas de Morena: mientras que el Partido Verde ha logrado capitalizar acuerdos y posiciones de poder, el PT, que representa a la izquierda histórica, frecuentemente enfrenta un trato de subordinación. A pesar de que figuras operativas de Morena, como Citlalli Hernández, han sostenido reuniones recientes con las dirigencias del PT y del PVEM buscando afianzar la alianza y cerrar filas rumbo a las 17 gubernaturas que se disputarán en 2027, el PRI mantiene su apuesta de atraer a los sectores petistas inconformes apelando a su dignidad y herencia ideológica.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que La Verdad Jalisco no se hace responsable de los mismos.




