Redacción La Verdad Jalisco.- La política tradicional nos ha malacostumbrado a ver los proyectos nacer en mesas de caoba, pactados por las mismas familias de siempre. Sin embargo, lo que hoy ocurre con SOMOS MX Jalisco rompe ese guion: por primera vez, la conformación de una fuerza política no viene de la cúpula, sino de la base.
Es fundamental entender quiénes están al frente. No son los «apellidos ilustres» ni los burócratas de escritorio. Son los liderazgos de a pie: esos que conocen el nombre de cada vecino, los que organizan a la comunidad, los que sudan la camiseta en las campañas para que otros se lleven el crédito. Son perfiles como Hugo Burgos, Martín Lozano, Faviola Cortés Chávez, entre otros, quienes han decidido dejar de ser la «mano de obra» de proyectos ajenos para convertirse en los arquitectos de su propio destino.
Históricamente, a estos liderazgos se les ha aplicado la misma fórmula cruel: se les convoca, se les promete, se les explota en tierra y, al final, se les niega el pago y el espacio. Carlos Lomelí y la estructura actual de MORENA han perfeccionado este sistema de «usar y tirar», provocando un éxodo silencioso pero masivo de quienes realmente sostienen la democracia.
Hoy, esa inercia se detiene. Bajo la visión y articulación del Lic. Alberto Gudiño Cueto, SOMOS MX Jalisco se está conformando no como una franquicia electoral más, sino como una plataforma de justicia política. Aquí, el que trabaja, dirige. El que conoce el territorio, toma las decisiones.
La gran diferencia de este proyecto es su origen. Mientras otros intentan imponer estructuras desde la oficina climatizada, SOMOS MX se está tejiendo en la calle, con la legitimidad de quienes han sido ignorados por años. Es el despertar de los operadores reales, de los gestores sociales, de la gente común que ha dicho «basta» a ser el escalón de otros.
Jalisco está presenciando algo inédito: los «de a pie» ya no piden permiso. Ahora lideran.
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