
Por Mariana Fernández
Amigas y amigos, al segundo año de gobierno del Ayuntamiento de Guadalajara cabe hacer
un recuento de aquello que nos molesta y algunas apreciaciones de lo sucede al interior de
su gobierno. Recibimos el 2026 con tarifazos en el agua, predial, refrendo y transporte
público, sin un pronunciamiento del Gobierno de Guadalajara que decididamente vea por
los intereses de las y los tapaCos, de su ciudad. Gobernar, entre otras cosas, representa la
toma decisiones que beneficien a la ciudad por más diFciles que sean, sin embargo, cuando
estas se toman con planeación, entendimiento y responsabilidad son altamente reconocidas
por los gobernantes. En Guadalajara no hay horizonte, no tenemos claridad hacia donde se
dirige el Gobierno de Movimiento Ciudadano hay mucha improvisación, errores,
insensibilidad y negocios turbios. Como en otros casos, más que políLcas públicas, vemos
modelos de negocio donde lo público se sigue haciendo privado, donde la riqueza se sigue
concentrando en unos cuantos, una administración donde los programas sociales benefician
únicamente a las y los militantes de su parLdo políLco; en la que los excesos son dignos de
publicarse en una revista, plasmarlas en fotograFas y videos.
Mientras tanto, la seguridad es una asignatura pendiente en la ciudad, pues fuimos el
municipio con más incidencia en el Estado de Jalisco en el 2025, según reportes del
Secretariado EjecuLvo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Guadalajara tuvo 28,863
delitos sin contar aquellos que la gente decide no denunciar, poco más de nueve mil delitos
a los 19,863 delitos que se comeLeron en Zapopan.
El servicio de agua potable sigue siendo un desaFo en la ciudad, su calidad es mala y los
tandeos cada vez son más frecuentes, sin embargo, el costo del servicio sigue
incrementando y el Ayuntamiento no hace nada para evitarlo, por el contrario, aprueba y
apoya la políLca recaudatoria.
Aunque celebramos la salida de CABSA en el servicio de recolección de basura, el problema
no está resuelto del todo, solo fue postergado, lo que hicieron fue asumir la Ltularidad
patronal contratando al personal de CABSA que había sido despedido y no liquidado, para
trabajar en un OPD. Dicho de otra forma, al esLlo de Movimiento Ciudadano, salieron al
rescate financiero de una empresa evitándole el pago de indemnizaciones laborales. Así
vemos como la prioridad es desLnar millones de pesos para promover la imagen de la
alcaldesa en gastos de comunicación social; la compra a sobre precio de vehículos
innecesarios para las y los funcionarios; así como para contratar a empresas de Gobiernos
Naranjas de Nuevo León para prestar servicios en la ciudad.
Por si no fuera poco, una administración con conflictos al interior de la administración entre
las corrientes políLcas de Movimiento Ciudadano; no es quien sabe y sirve más, se trata de
quien acumula mayor poder para hacer más negocios. Deseo que el 2026 sea el despertar
de una administración que promeCa ser diferente, cuya expectaLva descansaba en la
primera presidenta municipal a quien no han dejado gobernar por los compromisos a saldar
a quienes la hicieron llegar.
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