Close

La suerte de Cuba y la necedad de la historia

Screenshot

Por la redacción

La política exterior mexicana ha vuelto a encender los ánimos nacionales tras el reciente llamado de Andrés Manuel López Obrador desde su retiro. Al evocar la figura del General Lázaro Cárdenas durante la invasión de Playa Girón, el exmandatario recordó que la suerte de la isla es, de muchas formas, la suerte de México. Este mensaje no solo busca movilizar recursos hacia la asociación civil Humanidad con América Latina, sino que resuena con una fuerza simbólica que encuentra su eco más puro en la trova de Silvio Rodríguez.

Cuando Silvio canta que para no ser un necio debe vivir «sin tener precio», parece describir la resistencia de un pueblo que hoy enfrenta la denominada Opción Cero. Mientras en las calles de La Habana las avenidas lucen desiertas por la falta de combustible y los bueyes sustituyen a las grúas en una estampa de siglos pasados, la necedad de la que habla el poeta se convierte en un acto de supervivencia. Dicen que el destino de Cuba es el castigo por su soberanía, y es ahí donde la estrofa del cantautor cobra un sentido político vigente: la elección de un camino propio, por más espinoso que resulte, frente a la imposición externa.

México ha enviado ya más de ochocientas toneladas de ayuda humanitaria, cargadas de leche y frijol para mitigar una crisis alimentaria sin precedentes. Sin embargo, la paradoja es cruel: la ayuda llega a los puertos, pero la falta de petróleo impide que los camiones la distribuyan con eficacia hacia las bodegas de los municipios más necesitados. Por ello, la convocatoria para depositar en la cuenta de Banorte 1358451779 trasciende lo asistencial. Es un intento de romper el cerco energético que asfixia el día a día de un pueblo que, entre apagones y escasez de agua, mantiene la solidaridad vecinal como su última trinchera.

Al final, la invitación a donar lo que cada quien pueda es un recordatorio de que la indiferencia no es lícita cuando se trata de una lucha heroica por la autodeterminación. Si como dice Silvio Rodríguez, el destino es un lugar al que se llega con la frente en alto a pesar de las carencias, la colaboración ciudadana desde México es un puente necesario. Ayudar con alimentos, medicinas y combustible es, en esencia, un acto de fraternidad que busca evitar que el ideal de libertad de un hermano pueblo sea exterminado por el hambre o el olvido.


Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que La Verdad Jalisco no se hace responsable de los mismos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comments
scroll to top