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LA SOBERANÍA EN PRÉSTAMO: SHEINBAUM ENTRE EL LEGADO DE AMLO Y EL MANDATO DE WASHINGTON…

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Por Manuel Carranza

EN OTRAS PALABRAS, LA SOBERANIA DE SHEINBAUM, ES UN SORBETE QUE NOS TENEMOS QUE TRAGAR LOS MEXICANOS.

La llegada de militares del Comando Norte estadounidense a suelo mexicano, apenas días después del cierre del caso Mencho, deja al descubierto la fragilidad de un sistema de seguridad que ha llegado a su límite.

Lo que algunos califican como colaboración estratégica es, en la práctica, el reconocimiento de que la hoja de ruta trazada por Andrés Manuel López Obrador ( y ahora continuada por Claudia Sheinbaum) ha conducido al país a un callejón sin salida.

Durante años, la narrativa de «Abrazos, no Balazos» fue la bandera de un gobierno que priorizó la retórica sobre la acción.

Ese enfoque no solo limitó el accionar de las instituciones, sino que permitió que el crimen organizado consolidara su poder mientras algunos mandos militares se dedicaban a gestionar proyectos de infraestructura en lugar de defender la nación.

Hoy, la presidenta Sheinbaum se encuentra en la encrucijada de reconocer los errores del pasado y aceptar la intervención de Estados Unidos como única vía para revertir la crisis.

Centros estratégicos como Temamatla y San Miguel de los Jagüeyes acogen ahora a instructores estadounidenses, un hecho que antes el morenismo habría denunciado como intervencionismo, pero que ahora presenta como una medida de salvación.

La denominada «Capacitación Mex-oof» es solo la punta del iceberg.

Operaciones como Albatros y Neptuno han transferido la vigilancia de las costas del Pacífico y el Caribe a la Guardia Costera y la Customs and Border Protection estadounidenses.

La seguridad marítima mexicana, antes un pilar de la autonomía nacional, depende ahora de coordinación extranjera, equipos regalados y criterios definidos desde Washington. Los decomisos de cocaína en 2024 y 2025, presentados como logros, son en realidad evidencia de que sin apoyo externo el país carece de capacidad para enfrentar el narcotráfico.

El Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza, firmado en septiembre de 2025, y la creación del Grupo de Implementación de Seguridad (GIS) institucionalizan esta dependencia.

Los mandos militares y las autoridades de justicia ya no solo responden al Palacio Nacional:

Deben rendir cuentas ante un mecanismo bilateral que evalúa cada avance en investigaciones y enjuiciamientos.

Se trata de una auditoría forzada que evita que la administración de Donald Trump califique a los cárteles como organizaciones terroristas, pero que también sacrifica la autonomía en la toma de decisiones.

Sheinbaum intenta enmascarar esta realidad con términos como «confianza mutua», pero los hechos hablan por sí mismos.

La Marina depende de suministros estadounidenses para operar, la Fiscalía y la Sedena están bajo observación externa, y los datos de seguridad deben ser validados por el vecino del norte.

El plazo fijado hasta julio de 2026 para la salida de las fuerzas estadounidenses no es un calendario de independencia, sino un ultimátum: Para entonces, las instituciones mexicanas deben demostrar que pueden gestionar la seguridad por sí mismas.

Si para esa fecha la violencia persiste y el crimen organizado sigue teniendo el control, la responsabilidad recaerá directamente en la administración sheinbaumista.

Habrá contado con tecnología y entrenamiento de élite, pero el problema central (la falta de voluntad política para enfrentar la corrupción y la negligencia institucional) seguirá sin resolverse.

La soberanía, esa palabra tan repetida en las tribunas oficiales, ha quedado reducida a una ficción.

México vive ahora bajo un régimen de tutela estratégica, movido por hilos que parten de Washington y sostenido por la necesidad de evitar mayores consecuencias económicas y políticas.

El legado de dos sexenios se juzgará en julio de 2026:

Uno que generó la crisis con su inacción, y otro que la ha gestionado entregando parte de la dignidad nacional.

Por lo pronto amable lector…

Estamos siendo testigos sobre:

LA SOBERANÍA EN PRÉSTAMO: SHEINBAUM ENTRE EL LEGADO DE AMLO Y EL MANDATO DE WASHINGTON…

EN OTRAS PALABRAS, LA SOBERANIA DE SHEINBAUM, ES UN SORBETE QUE NOS TENEMOS QUE TRAGAR LOS MEXICANOS.

En mi nada humilde opinión…

#MCarranza

La Verdad Jalisco.


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