
Por: Arq. Jorge Eduardo García Pulido
La Verdad Jalisco
El Foro Económico Mundial de Davos 2026 ha marcado un punto de inflexión inmediato en la política exterior de Estados Unidos, funcionando como una escena de anuncio que ha reordenado prioridades y desplegado una secuencia estratégica donde el poder estadounidense muestra su alcance real. Bajo la administración de Donald Trump, se ha refrendado una lógica de coerción y transacción directa, utilizando la presión económica y la amenaza política como instrumentos ordinarios para reducir los márgenes de autonomía de otros actores internacionales. Esta dinámica, alineada con la denominada «Doctrina Don-roe», sitúa a México en el centro de una coyuntura donde la gobernabilidad en EE. UU. se ve condicionada por una interacción entre coerción y disputa institucional.
El trasfondo de esta beligerancia es la disputa estructural con China, que representa una vía alternativa a la reorganización del poder global. Los datos analizados por el equipo de asesores son contundentes: para finales de 2025, China lideraba la investigación en 66 de las 74 tecnologías críticas identificadas por el ASPI. Esta primacía china ha acelerado la beligerancia de Washington, que ha optado por desplazar el conflicto en Ucrania hacia una fase de administración diplomática y negociaciones directas —como las ocurridas en Moscú y Abu Dabi en enero de 2026— para liberar margen de maniobra hacia objetivos más estratégicos.
En el plano financiero, los mercados reflejan una alta volatilidad y búsqueda de refugio: el oro ha alcanzado un máximo histórico de 5,150 dólares por onza, mientras que el índice del dólar descendió a su nivel más bajo desde 2021. Este escenario se ve influenciado por el enorme apalancamiento de Europa sobre la economía estadounidense, con activos totales que superan los 10 billones de dólares y una tenencia de bonos soberanos de aproximadamente 3.6 billones de dólares.
Para nuestra región, la integración bajo el T-MEC, que supera los 1.5 billones de dólares anuales en comercio, es el núcleo económico prioritario. Las fricciones en Davos entre Trump y el primer ministro canadiense Mark Carney anticipan una renegociación asimétrica del tratado, donde el objetivo estadounidense es incentivar la relocalización de procesos productivos hacia su propio territorio.
En Jalisco, este panorama exige vigilancia extrema debido a nuestra dependencia estructural en sectores como el automotriz, la energía y la agroindustria. La vulnerabilidad ante la inestabilidad financiera hemisférica y las tensiones entre la soberanía política y la gobernanza financiera condicionan directamente nuestras expectativas de mercado.
Finalmente, el análisis subraya una grave situación social interna en EE. UU. derivada de operativos migratorios de alto impacto ejecutados por el ICE y la Patrulla Fronteriza, los cuales han sido percibidos como un patrón de control securitario intensificado. Se han documentado al menos 32 muertes bajo custodia desde 2025, y episodios violentos recientes en Minneapolis han cobrado la vida de ciudadanos estadounidenses como Renée Nicole Good y Alex Pretti. Esta convergencia entre conflicto interno y erosión de normas democráticas configura una coyuntura de alta inestabilidad para nuestro principal socio comercial.
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