Close

El Muro Digital: Cristeada 2.0 y el adoctrinamiento sin sangre y el resurgir de los Corcuera


Por Arq. Jorge Eduardo García Pulido

Hay muros que dividen territorios, otros que protegen ideologías. Pero el nuevo Muro no se construye con ladrillos ni con metralla: se edifica desde los algoritmos, los memes y los hilos virales. Es el Muro Digital, bastión simbólico de una cruzada silenciosa que ya no necesita mártires, sino seguidores, likes y retuits.

En el libro El Yunque: La ultraderecha en el poder, Álvaro Delgado describe “El Muro” como una etapa doctrinal dentro de la estructura secreta del Yunque: un espacio de formación ideológica, disciplina militarizada y rechazo al mundo secular. Hoy, ese concepto ha mutado. El Muro ya no es clandestino: es público, viral, seductor. Y su nuevo apóstol es Tío Richie, alias digital de Ricardo Salinas Pliego.

Desde sus redes, Salinas Pliego lanza proclamas que combinan sarcasmo, neoliberalismo y desprecio por lo público. Frases como “Hazte rico, no idiota” o “El Estado es el enemigo” no son simples provocaciones: son cápsulas de adoctrinamiento emocional que apelan a la Generación Z. Bajo la estética del meme y el disfraz de irreverencia, se instala una pedagogía de mercado, éxito individual y guerra cultural.

¿Quién sembró esta narrativa? Su padre, Hugo Salinas Price, promotor del patrón oro y defensor de valores ultraconservadores, aparece como el arquitecto ideológico de esta cruzada. Aunque no hay evidencia formal que vincule a los Salinas con El Yunque, la resonancia doctrinal es innegable: rechazo al comunismo, exaltación de la fe como orden moral, y una visión apocalíptica del mundo moderno.

Así nace lo que podríamos llamar La Cristeada 2.0. A diferencia de la primera —que dejó miles de muertos en la aparente defensa de la fe— esta nueva versión se libra desde las redes sociales. Porque Elías Calles jamás mandó cerrar las iglesias; fue la propia Iglesia quien lo hizo, como estrategia para generar caos, confusión y movilización. Hoy, el caos se siembra desde los muros digitales, con discursos que exaltan la libertad mientras promueven el adoctrinamiento.

Y como bien anticipó Giovanni Sartori en Homo Videns, la política se ha transformado en espectáculo, y el ciudadano en televidente. Solo que ahora, la nueva teleaudiencia está en las redes sociales, donde la imagen sustituye al argumento, y la emoción eclipsa la razón. Se crean escenarios de confusión para evadir responsabilidades, para distraer del fondo, para convertir la injusticia en entretenimiento. Porque como bien dicen: solo los pobres están en la cárcel.


Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que La Verdad Jalisco no se hace responsable de los mismos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comments
scroll to top