
Por Manuel Carranza
La captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desencadenó una ola de violencia y caos en todo el país.
La respuesta del CJNG fue brutal: Negocios incendiados, narcobloqueos, balaceras y psicosis colectiva.
Mientras tanto, el gobierno parecía estar en silencio, sin una respuesta clara o un comunicado oficial.
La presidenta Claudia Sheinbaum estaba de gira, y su equipo de seguridad parecía estar más preocupado por mantener la imagen que por abordar la crisis.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, fue el primero en romper el silencio, anunciando que el operativo había sido un éxito, gracias a la planeación y acción oportuna de las fuerzas armadas y la inteligencia proporcionada por los Estados Unidos.
(Omar García, el muro de contención que recibe los embates ocasionados por la ineptitud presidencial)
Pero..
¿Qué significa esto?
¿Por qué el gobierno mexicano necesitaba la ayuda de los Estados Unidos para capturar a «El Mencho»?
¿Y qué pasará ahora con el CJNG y la violencia en México?
La cooperación con Estados Unidos ha sido un tema candente, especialmente después de las declaraciones de Omar García Harfuch sobre la inteligencia proporcionada por los vecinos del norte.
La frase «abrazos no balazos» se ha convertido en un símbolo de la política de seguridad del gobierno de AMLO, pero la realidad es que no funcionó como se esperaba.
(O al menos como la quisieron vender)
La violencia y el crimen organizado siguen siendo un problema grave en México.
La pregunta es:
¿Por qué no se pudo hacer antes? ¿Faltaba voluntad o datos?
La soberanía nacional es un tema importante, pero…
¿Por qué se usa como excusa para no hacer nada?
La muerte de «El Mencho» es un golpe significativo al CJNG, pero también plantea preguntas sobre la seguridad y la estabilidad en México.
¿Qué pasará ahora con el CJNG y la violencia en el país?
LOS DEDOS SOBRE LAS SIENES…
Y LAS CARTAS SOBRE LA MESA.
(La tropa está molesta…Y la guerra no la hacen los generales, la guerra la ejecuta la tropa)
Claudia Sheinbaum no asistió al homenaje de los soldados caídos.
Se necesita no tener madre… Pero si, mucho miedo.
Lo más difícil de explicar no es la cooperación con Estados Unidos.
Lo más difícil de explicar, es que para ganar tuvieron que abandonar su bandera más querida:
«los abrazos no balazos.»
Esa frase que AMLO repitió como mantra, como filosofía de vida, como si fuera la pendeja solución al crimen organizado.
Abrazos no balazos, muy bonito en la mañanera, muy difícil de aplicar cuando el bato, al que buscas, tiene lanzacohetes rusos y su propio ejército privado en la sierra de Jalisco.
(O cuando la complicidad la traen hasta el tuétano)
Los abrazos y no balazos se enterraron en Jalisco y, con ellos, al parecer también se enterró cualquier posibilidad de que Oseguera si llegara vivo a un juzgado.
Pero hubo más muertos en este operativo:
Militares, Guardias Nacionales, personas que fueron a cumplir con su chamba, después de años de tener a los militares de albañiles, del bienestar, construyendo trenes, vigilando aduanas, controlando migrantes, básicamente haciendo todo menos su chamba.
Finalmente, los dejaron ser soldados y el costo fue altísimo, porque los mandaron a recuperar en un día el territorio que los pinches abrazos le entregaron durante años.
Preguntas quedan un chingo:
si se pudo así, ¿por qué no antes?
Si era cuestión de inteligencia, ¿Qué faltaba..? ¿Datos o voluntad?
Y si la soberanía era tan sagrada, ¿por qué la usaban cómo excusa pa’ no hacer ni madres?
Pero nadie va a responderlas, no hay testigo, no hay juicio, no hay expediente abierto, solo un comunicado de victoria, un desfile de funcionarios peleándose el crédito, y un muerto muy oportuno para algunos.
Al final, el mayor logro de este operativo no fue capturar al Mencho, fue demostrar que cuando de verdad quisieron, pudieron, y solo faltaba querer.
Muchas gracias a las fuerzas armadas, a los veinticinco hijos de la patria que cayeron para que los demás pudiéramos levantarnos.
Ojalá desde el cielo puedan ver las lágrimas de los mexicanos agradeciéndoles que, mientras nos gobiernan cobardes, ustedes fueron unos valientes.
Y esperemos puedan ver, al igual que nosotros, la caída de un narco-regimen, el cual envía a los hijos de México, como carne de cañón al matadero, para tratar de limpiar el cochinero y porquería de país en el que han convertido lo que juraron defender y cuidar….
Mas no olvidemos que el régimen es tan valemadrista que no les importa ver a la cara a las familias de los soldados fallecidos y decir:
«Murieron por la patria…»
Cuando en realidad murieron por culpa de una partida de rateros, cínicos y cobardes, los cuales gobiernan a este país.
«HONOR Y GLORIA A LOS HEROES HIJOS DE LA PATRIA»
Esto amable lector no es mi nada humilde opinión…
Esto es una realidad la cual 35 millones de imbéciles, tratan de negar, que no existe.
#MCarranza
La Verdad Jalisco.
Fuentes: elpulso.
el universal.com
Manuel Carranza
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