La Redacción,
En el complejo escenario político y social del norte de Jalisco, el municipio de Mezquitic representa uno de los retos territoriales e históricos más grandes de la entidad. De cara a la próxima década, la figura de José Ángel Madera Solís ha comenzado a cobrar una fuerte presencia mediante un modelo de trabajo estructurado desde la base: un trabajo de fondo, forjado en el silencio y sin alardes.
A diferencia de las campañas políticas tradicionales, la misión de Madera se ha centrado en recorrer incansablemente las comunidades y rancherías para consolidar estructuras organizativas sólidas. Su enfoque se fundamenta en la disciplina, el tacto político y la prudencia, privilegiando siempre el diálogo y evitando caer en confrontaciones estériles. Con esta metodología, su objetivo principal es aterrizar los lineamientos y programas de la Cuarta Transformación (4T) directamente en el territorio más vulnerable del estado.
La visión “Mezquitic 2027” impulsada por Madera no ignora las carencias urgentes de la región, sino que las asume como el eje rector de su agenda. En el ámbito económico y de supervivencia rural, ha demostrado liderazgo al encabezar acciones inmediatas para proteger el patrimonio de los productores, como las medidas urgentes implementadas para prevenir la propagación del destructivo gusano barrenador del ganado en el norte de Jalisco. Este enfoque de bioseguridad se alinea con la imperante necesidad de mejorar la infraestructura hídrica y de bordería para asegurar la disponibilidad de agua frente a las sequías crónicas.
Además del rescate al campo, la plataforma proyectada hacia 2027 reconoce que es imposible combatir la pobreza extrema y la desigualdad sin desmantelar el aislamiento geográfico. Por ello, la visión contempla la continuidad y expansión de vías de comunicación clave, como los caminos artesanales construidos en coordinación con la Federación, los cuales no solo conectan a las localidades, sino que generan empleo remunerado directo para las mujeres y hombres de la sierra.
Finalmente, el pilar más sensible de esta misión es la integración y el respaldo absoluto a las comunidades nativas. Madera reconoce que las autoridades y pobladores de Mezquitic son los custodios legítimos de la cosmovisión del pueblo wixárika. Por ello, cualquier mejora en los sistemas de salud, educación e infraestructura debe cimentarse en un profundo respeto intercultural y en armonía con los preceptos del Plan de Justicia Wixárika, garantizando que el desarrollo hacia el 2027 no signifique la pérdida de la identidad, sino la erradicación definitiva de la marginación.
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