Por: Redacción
Frente a un panorama epidemiológico estatal que reporta 1,045 casos acumulados distribuidos en 85 municipios —de los cuales 82 se mantienen como focos activos y 963 han sido resueltos bajo estrictos cercos sanitarios—, el municipio de Mezquitic ha blindado sus esquemas operativos. Con más de 158,639 animales inspeccionados en todo el territorio jalisciense, los esfuerzos se concentran en las zonas de alta vulnerabilidad rural.
José Ángel Madera enfatizó que las características fisiográficas de la región, marcada por la topografía accidentada de la Sierra Madre Occidental y el uso de agostaderos extensivos, dificultan la revisión clínica cotidiana del ganado. Esta situación incrementa el riesgo de que lesiones provocadas por alambres, vegetación o ectoparásitos queden expuestas sin atención inmediata. Asimismo, subrayó que en las comunidades wixárikas el ganado representa una reserva patrimonial y alimentaria vital para los ejidatarios y bienes comunales, por lo que la irrupción de la plaga pondría en riesgo directo la economía de las familias locales.
Como parte del protocolo de contención, se ha advertido sobre la presencia de fauna silvestre, como venados y pecaríes en zonas montañosas, los cuales pueden actuar como reservorios naturales e incontrolables que perpetúan el ciclo endémico de la mosca. Para contrarrestar esta amenaza, las autoridades han establecido de manera obligatoria el Decálogo de Bioseguridad Municipal, compuesto por diez puntos esenciales de aplicación en las unidades de producción pecuaria:
* Inspección de Agostadero: Ejecución de una revisión física continua y detallada de bovinos, ovinos, caprinos y equinos en régimen de pastoreo.
* Curación de Heridas: Desinfección inmediata de cualquier lesión cutánea detectada mediante el uso riguroso de larvicidas y productos cicatrizantes.
* Cuidado Neonatal: Atención prioritaria, desinfección y curación específica del cordón umbilical en animales recién nacidos durante sus primeras horas de vida.
* Manejo Zootécnico: Aplicación obligatoria de tratamiento con larvicida tópico tras la realización de prácticas como castraciones, desbornes y aretados.
* Control de Ectoparásitos: Implementación de baños periódicos con soluciones garrapaticidas para prevenir picaduras que resulten atractivas para la oviposición de la mosca.
* Control de Movilización: Exigencia estricta y supervisión permanente del Certificado Zoosanitario de Movilización (CZM) para el traslado de ganado.
* Muestreo Estandarizado: Extracción y conservación correcta de muestras larvarias sumergiéndolas en alcohol al 70% antes de proceder con la curación general de la herida.
* Notificación Sanitaria: Emisión de aviso inmediato en un plazo menor a 24 horas a las instancias de SENASICA o ASICA ante cualquier sospecha clínica detectada en campo.
* Saneamiento de Corrales: Limpieza profunda y retiro preventivo de alambres sueltos, clavos y astillas ubicados en mangas de manejo y zonas de embarcaderos.
* Red Comunitaria de Alerta: Consolidación de canales de comunicación y coordinación permanente con los Gobernadores Tradicionales Wixárika y ejidatarios de la región.
Finalmente, las autoridades reiteraron la disposición de las líneas directas para la asesoría y el reporte oportuno de casos sospechosos: el teléfono de SENASICA (800 751 2100) y su canal de WhatsApp (55 3996 4462), así como el contacto de ASICA Jalisco (33 3030 8077 Ext. 76201), haciendo un llamado a los productores a mantener la vigilancia activa y cumplir con los protocolos oficiales.
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