Close

Aerovías Cosío: Despegando con cargo al erario.

Por: Jorge Eduardo García Pulido.

Aerovías Cosío presenta su nueva flota de élite. Bajo el mando del capitán Salvador Cosío Gaona, esta aerolínea prescinde de rutas comerciales convencionales para enfocarse exclusivamente en el traslado de una tripulación que, lejos de las aulas del Instituto de Formación para el Trabajo del Estado de Jalisco (IDEFT), ha encontrado en el erario su verdadero centro de operaciones.

Mientras el IDEFT debería ser un semillero de competencias técnicas para los jaliscienses, los registros del periodo quincenal del 01/04/2026 al 15/04/2026 revelan una vocación distinta. La tripulación de cabina, nuestras ya conocidas «azafatas», conformada por Hannia Medina Beas, Alexa Natali López Ruiz y Denisse Aranda Arrache, percibe remuneraciones que superan los 20 mil pesos por quincena, un sueldo que, en teoría, compensa una formación que difícilmente se imparte a 30 mil pies de altura.

Pero el vuelo se completa con un personaje que también funge como aviador: Roberto Domínguez López. Este operador político en la estructura de Movimiento Ciudadano, bajo la supuesta protección del actual jefe de gabinete, Alberto Esquer, utiliza su posición en el IDEFT para consolidar el activismo partidista en el distrito de Zapotlán el Grande —históricamente conocido como Ciudad Guzmán—. Resulta curioso observar cómo, desde sus redes sociales, promueve con entusiasmo el trabajo de la presidente de Movimiento Ciudadano, Mirsa Flores, y del gobernador Pablo Lemus, mientras en la realidad administrativa es parte esencial de este esquema.

Sin embargo, la responsabilidad última recae sobre quien comanda la nave. Es el capitán Salvador Cosío Gaona quien ha destinado más de medio millón de pesos a viajes con su tripulación hacia Puerto Vallarta, gastos que son cargados directamente a las finanzas del Instituto de Formación para el Trabajo. Mientras los ciudadanos esperan formación técnica, Aerovías Cosío sigue despegando, garantizando que sus operadores y «azafatas» tengan el pasaje pagado con recursos públicos. Es Salvador Cosío quien, al permitir y ejecutar este esquema, convierte al instituto en el combustible de su propia aerolínea, operando con una opacidad que, a estas alturas, ya debería haber bajado a tierra. El ciudadano común paga el viaje; el capitán y su equipo lo disfrutan.

Y sin embargo, no importa que ya esté la ASEJ sobre el instituto; la Auditoría Superior del Estado de Jalisco ya opera, vigila y dará el veredicto sobre las anomalías y la opacidad dentro del instituto, entregando un informe al gobernador; obviamente, el IDEFT tendrá que cambiar de timón.


Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que La Verdad Jalisco no se hace responsable de los mismos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comments
scroll to top