Close

La 4T en Tlaquepaque es una mentira

Screenshot


Por: Jorge Eduardo García Pulido

Le pregunto con total respeto a la presidente Laura Imelda Pérez, si realmente está consciente de que su gobierno ha alcanzado un nivel de opacidad preocupante, donde la administración parece mostrar sus deficiencias con una apertura inusitada, mientras mantiene bajo un velo de opacidad la información fundamental a la que el ciudadano tiene derecho. Es imperativo que la primera edil entienda que el fuego amigo ya la quema. Dentro de su propia administración, diversos funcionarios municipales me han expresado su profunda preocupación por las condiciones en las que ha tomado las decisiones en el municipio. Se mencionan situaciones complejas respecto a su círculo cercano, particularmente en la relación con el secretario general del ayuntamiento; sin embargo, los temas personales deben quedar de lado. Lo que no puede ignorarse es el ejercicio de gobierno, y hoy le expongo con claridad que su administración proyecta una imagen de fractura interna.

Es momento de que la presidente asuma esta realidad y exija a sus colaboradores la misma franqueza que ellos expresan en los pasillos del palacio “las molestias de sus conductas”. La situación es crítica cuando observamos la actuación del síndico municipal, José Luis Monterde, cuya gestión no solo ha generado tensiones con el sector empresarial, sino que se ve señalada por el presunto uso no autorizado de herramientas y metodologías que cuentan con registros de propiedad intelectual vigentes, pertenecientes a la misma empresa a la que él mismo retiró y amedrentó. Este manejo institucional es el preámbulo de lo que hoy vemos con el tema de las luminarias.

La administración de San Pedro Tlaquepaque ha convertido la licitación TLQ-SOP02/2026 en un monumento a la omisión y el blindaje administrativo. Lo que debería ser un ejercicio de transparencia para dotar de luminarias al municipio, se percibe hoy como un proceso diseñado para el beneficio particular, ignorando sistemáticamente la inclusión social y la creación de contralorías ciudadanas que vigilen el destino de más de 44 millones de pesos. El camino hacia esta opacidad inició con una convocatoria que nació incompleta, omitiendo las bases técnicas el 1 de abril de 2026. La estrategia de exclusión continuó al fijar la entrega de documentos en días santos (2 y 3 de abril), cuando la dependencia encargada permanecía cerrada y el personal se encontraba de vacaciones. Esta maniobra no solo impidió la libre competencia, sino que aseguró que el proceso llegara a la sesión de apertura con un único y cuestionable postor: ZITUM Desarrolladores S.A. de C.V.

En intervenciones anteriores he señalado la responsabilidad del síndico municipal en diversos atropellos, pero hoy los hechos sugieren que es él quien realmente lleva las riendas del gobierno ante una aparente ausencia de liderazgo por parte de la presidente. Lo que estamos presenciando es el escenario de lo que podría ser debut y despedida para su proyecto político en Tlaquepaque, pues una gestión que permite la opacidad y las licitaciones con dedicatoria difícilmente resistirá el juicio ciudadano.

Finalmente, le pregunto directamente a usted: ¿siente realmente que, bajo estas condiciones, merece la reelección? ¿Qué diría la Presidenta de México sobre esta administración, considerando que usted siempre ha presumido su cercanía con ella? El contraste entre el discurso de la transformación nacional y la realidad de su municipio es, hoy por hoy, irreconciliable.


Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que La Verdad Jalisco no se hace responsable de los mismos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comments
scroll to top