Close

Se le acaba el tiempo al «Tío Richi»: El SAT pone fecha límite a Salinas Pliego hoy viernes. La doble moral del «Tío Richi»: Verdugo en Elektra, víctima ante el SAT

Screenshot


Jorge Eduardo García Pulido.

La Verdad Jalisco.

La impunidad fiscal que durante años pareció blindar a uno de los hombres más ricos de México podría estar llegando a su fin en cuestión de horas. Según reporta el periodista Carlos Fernández-Vega en su influyente columna México SA del diario La Jornada (publicada este martes 20 de enero), el empresario Ricardo Salinas Pliegoha agotado definitivamente sus recursos legales y dilatorios: la hora de pagar ha llegado.

La información revelada por el medio capitalino apunta a que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha marcado un ultimátum definitivo. Según la fuente, «no hay vuelta de hoja»; el pago de los multimillonarios adeudos fiscales pendientes de Grupo Salinas deberá realizarse, a más tardar, hoy viernes 23 de enero.

Durante años, la defensa del magnate se basó en una maraña de impugnaciones y amparos para postergar el cumplimiento de sus obligaciones. Sin embargo, la columna de La Jornada subraya que los plazos fatales se han cumplido.

La situación coloca a Salinas Pliego en una encrucijada crítica este fin de semana: acatar la ley y desembolsar lo reclamado por la Hacienda pública, o enfrentar consecuencias legales inmediatas, que podrían incluir embargos o acciones penales, un escenario que sacudiría la relación entre el poder político y el económico en el país.

Ante la información revelada por La Jornada sobre el ultimátum fiscal que vence este viernes para Ricardo Salinas Pliego, surge una pregunta inevitable y dolorosa para millones de mexicanos que conocen el modelo de negocio de su imperio:

¿Con qué autoridad moral se exige puntualidad implacable en los «abonos chiquitos» de Elektra, cuando el dueño de la tienda lleva años regateando sus obligaciones multimillonarias con la nación?

La contradicción es flagrante. Cualquier ciudadano de a pie que se atrase un solo día en el pago de la licuadora o la moto comprada en Elektra, conoce la maquinaria de cobranza inmediata que se activa en su contra. No hay amparos que valgan, ni campañas en redes sociales que frenen a los gestores que tocan a la puerta para exigir el pago semanal, con intereses estratosféricos de por medio. Allí, en el mostrador de su negocio, Salinas Pliego aplica la máxima sin anestesia: las deudas se honran.

Sin embargo, cuando los papeles se invierten y es el magnate quien debe pagar —no una lavadora, sino miles de millones de pesos en impuestos que financian escuelas y hospitales—, el cobrador implacable se disfraza súbitamente de «víctima». Utiliza su fortuna para financiar ejércitos de abogados que dilatan el cumplimiento de la ley, un lujo que jamás tendría la señora que le debe la televisión.

Si el modelo de negocio de Elektra se basa en la premisa de que «quien debe, paga», ¿por qué esa regla no aplica para su dueño? La justicia fiscal no puede tener una puerta ancha para los poderosos y un torniquete apretado para el resto de la población.

Si Salinas Pliego espera que sus clientes cumplan religiosamente cada semana, México espera exactamente lo mismo hoy viernes 23 de enero.


Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que La Verdad Jalisco no se hace responsable de los mismos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 Comments
scroll to top